La cartera laboral bonaerense busca que empresa retome negociaciones
Tras el agotamiento de las negociaciones a nivel nacional y la firme decisión de FATE de cerrar su planta en San Fernando, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires se ha visto obligado a tomar un papel central en este conflicto que involucra a la fabricante de neumáticos.
Esta semana, el Ministerio de Trabajo de Buenos Aires convocará a una nueva audiencia de conciliación, a pesar de la resistencia mostrada por la empresa. La gestión del ministerio, encabezada por Axel Kicillof, ha emitido una notificación urgente para instar a la compañía a retomar las negociaciones, bajo la amenaza de enfrentar serias sanciones legales y económicas si no lo hace.
La fecha fijada para esta nueva audiencia es este jueves 30 de abril a las 9. Esta vez, la reunión será virtual, utilizando la plataforma Google Meet. No solo es importante la fecha, sino también el tono de la convocatoria. Desde el gobierno provincial se ha advertido que aquellos que no se presenten pueden enfrentar sanciones, apuntando a la dirección de FATE, que ya ha manifestado su rechazo a participar. La empresa argumenta que la conciliación obligatoria previamente establecida ya ha concluido.
A pesar de que FATE ha mantenido una postura rígida, argumentando que más del 80% de su personal de 920 trabajadores ha aceptado desvincularse, la Dirección Regional Tigre del Ministerio de Trabajo ha endurecido su postura. Enviaron una cédula al Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y a FATE, recordando que la asistencia a la audiencia es obligatoria, y en caso de inasistencia injustificada, se puede recurrir a la fuerza pública.
Las multas también son un tema importante aquí. Oscilan entre $200 y $5.000 por cada trabajador afectado, con la posibilidad de que se sumen sanciones adicionales en casos de mayor gravedad. De hecho, FATE ya enfrenta embargos por más de $3.000 millones por deudas salariales acumuladas durante el conflicto.
Los roles de la Legislatura y la gobernación
Mientras tanto, el SUTNA, bajo la dirección de Alejandro Crespo, ha estado muy activo en el ámbito político en Buenos Aires. Después de que la Secretaría de Trabajo de la Nación no participara en las negociaciones, el sindicato ha centrado sus esfuerzos en la Legislatura provincial y en la gobernación.
El SUTNA ha presentado un proyecto para la “Ocupación temporal” de la planta de FATE, lo que busca que el Estado provincial asuma el control de los activos para garantizar la continuidad laboral. Aunque desde el círculo de Kicillof lo ven como una medida complicada de implementar, el gesto de permitir la discusión del tema en comisiones legislativas ha sido interpretado como un apoyo a la causa de los trabajadores.
El conflicto también ha trascendido a nivel nacional, con apoyo político de funcionarios bonaerenses. Se han presentado dos proyectos de ley en el Congreso que buscan declarar la emergencia en el sector del neumático, vital para Argentina, dado que FATE era la única empresa habilitada para fabricar neumáticos para camiones y colectivos.
Un segundo proyecto contempla medidas similares a las que impulsa el SUTNA en la provincia.